miércoles, noviembre 15, 2006

Tengo


Tengo tan poco que darte,
que puede que hasta te resulte interesante.

Tengo tantas lágrimas rotas,
que pueden llegar a cubrir tu pelo de rocío.

Tengo tantos silencios a la espalda,
que pueden llegar amordazarte.

Tengo tan mala suerte,
que puede que nunca leas esto.

-

Tengo tanto que decirte,
que puede que nunca lo haga,
que no me atreva a susurrarte.

Tengo tanto miedo al fracaso,
que sé que no me arriesgaré,
que moriré solo, orgulloso e imbécil.

Tengo tantas caricias que me atan,
que no puedo separalas de mis manos,
que no traspasaré tu orgullo femenino.

-

Tengo tantos soles en mi pecho,
que me muero del frío que emanas,
que me suicido ante tus cumbres nevadas;
entre las tinieblas de tu centro de nácar.

Tengo tantas tumbas que enseñarte,
que me falta la eternidad para ello,
que el abismo se ensancha cada vez más;
entre tu cara de niña y mis ojos tristes.

-

Tengo tanto dolor dentro de mí,
que la entropía se parte en dos,
que destruyo el cosmos con una mirada;
y entre mi sexo y el tuyo,
se enseñorea el infinito.
Cayetano Gea Martín

6 comentarios:

Martuki dijo...

Cayetano, deja d dejar q te hagan daño.

tamicabri dijo...

Precioso poema, contradictorio al 100%, como la vida misma...
En cuanto al mensaje, espero que no esté basado en hechos reales, porque tendría que apoyar el comentario de Martuki.

Elatar de Albion dijo...

Pues apóyalo, Tami, apóyalo...

Kay, ¿vas a resolver tu dilema antes del fin de semana, o te vas a sumergir aún más profundamente en las cenagosas aguas en las que te encuentras?

Kay dijo...

MARTUKI (AKA Marta): El daño está controlado... Créeme, tengo recursos, libros y una Playstation, jejeje...

TAMAICABRI (AKA Tamara): Nada de lo que escribo (y menos los poemas) se basa en hechos reales. Besosss contradictorios

ELATAR DE ALBIÓN (AKA Javier): Como te aburres en el curro, te dedicas a entrar en mi blog, ¿eh? Sólo necesito un besito tuyo, ladrón, que me has robado el corazón :p

Pa todos: Lo curioso es que, generalmente, entre cuando escribo el poemilla y lo cuelgo transcurre tiempo, a veces, como en el presente, casi dos semanas. Eso quiere decir que no suelo recordar el estado de ánimo en que lo escribo, así que las dudas que surgen me veo incapaz de responderlas, jejeje...

Agur!

Marga dijo...

Mejor, yo no tengo dudas... ufff.

Como tener tienes bellas palabras, qué más quieres, monada!!! (ey, al menos para un blog salvo que te dé por ir repartiendo poemas entre semáforos, lo que no estaría nada mal, por otro lado...)

Besosssssss, repartidor

Kay dijo...

MARGA: Mmm... ¿Señor, le limpio el cristal o le regalo un poema? No está mal la idea del poeta semaforil o semaforero...

Besossss... eh... ¡en ambar!