jueves, febrero 24, 2005

Tentaciones

Calor, siento calor, siento el deseo que me corroe. Siento la lujuria desenfrenada despedazar mi alma. No dejo de pensar en húmedas cavernas, en recovecos cálidos, en sexo, en sexo, en fluidos, en sudor, en palpitante carne joven bajo mis manos, en bocas que se abren, febriles de deseo, en espaldas que se cimbrean al son del sexo, del sexo, del calor.

Mi alma se condena, desaparece en el infierno, se diluye y licua bajo este calor húmedo de latidos autónomos. Supongo que habrá personas que no sufran este tormento de los sentidos. Supongo que habrá gente que sea capaz de llevar una sexualidad sana. Pero yo no, yo no, a mí me golpea en las costillas este desenfreno, este sucio y pecaminoso deseo de sexo, de salvajismo animal, que ya no consigo aplacar vertiendo rosas blancas en cuencos de papel higiénico.

Calor, calor, rojo y pegajoso calor rodea mi miembro erecto, tan duro que parece que fuera a estallar. Deseo que estalle, lo deseo… Por lo menos acabaría con este sufrimiento. Sé que hay personas que no sufren como yo. Personas que han ubicado su sexualidad donde debe estar. Sé que hay culturas que hasta lo veneran, que incluso comparan el alcanzar la sabiduría con un orgasmo eterno. Incluso algunos creen rozar lo divino en el momento del clímax. He oído que hay gente capaz de disfrutar proporcionando placer tanto como de recibirlo.

Que el diablo me lleve, que el demonio me lleve. Por ahí aparece, desciende de una cruz de plástico con el enorme falo enhiesto. Un corrillo de novicias se apelotona ante el pene infernal y lo succionan, besan, lamen e introducen. Oh, pobre alma mía, novicias, novicias jovencitas de peludo pubis. El deseo me traspasa, el dolor me exprime y yo sólo puedo pensar en caliente carne de novicia.

Creo que mañana haré una visita a algún monasterio.

Qué duro es ser obispo.


Cayetano Gea Martín

6 comentarios:

Carmen dijo...

Dios mio! Qué pervertido este Obispo...seguro que los de verdad no son así...¿o sí?
mmmm...ten cuidado no te vayan a acusar de hereje o algo así ;)

Kay dijo...

Jajaja... Me encantaría que me condenaran por hereje, así podría ser excomulgado sin tener que apostatar, que vale un dinerito...

Esto es la hostia, tener que estar pagando y perteneciendo a un club que no me admite como socio...

Anónimo dijo...

bueno,bueno kay.estas salidisimo, pero de consulta de psiquiatra, no en plan normal. a ti te parece normal escribir estas cosas en tu página? aunque esta vez he echado de menos el aspecto más literario de tu pornografía dura, es decir, es decir, lo del rumor de agua en la cavernosa cueva de toda mujer, que esta vez te ha quedao menos bonito, a lo mejor sería porque te faltaba la musa, la musa. supongo que habrás pillado porque lo repito todo dos veces... en fin, tampoco estoy de acuerdo en q consideres tus deseos como pecaminosos y eso, eso será desde una concepción muy cristiana del tema, y si no eres religioso, hay q desprenderse de esos malos conceptos q inundan nuestra vida sin q nos demos cuenta a veces. bueno, visto tu texto digo yo que puedes dedicarte a escribir novelas eróticas, que parece q en esto tienes futuro.mira, ya te ha salido una salida profesinal. pues, pues, ya está, no tengo nada más q decir. espero q te tomes este comentario jocosamente, que no te moleste vaya. un saludo!

Kay dijo...

Jamás me podría tomar nada que me dijeras como "hiriente", tranqui, jajaja...

Pero recuerda que lo que opina ese señor obispo es su opinión, ¿eh? No la mía... De todas formas, te puedo dar su número de teléfono, si quieres, jijiji...

Anónimo dijo...

Lo que son escenas y pensamientos pornográficos lo escribes muy bien.....pero tienes un fondo de página bastante hortera y que no va nada con estas cosas que pones....bueno, que puede ir con eso?? podías haber puesto un látigo....o mejor...la foto del obispo....pero no el estampado de las cortinas de mi abuela!!

Kay dijo...

Sólo puedo decir... que tu yaya tiene muy buen gusto para las cortinas...

Je, je, je...