lunes, diciembre 10, 2007

Presentes

Incienso, panegírico de la transubstanciación, oblea del daño inminente, para el niño que perdió su visión de infante ante el trono de un dios cruel capaz de dejar a su hijo morir por darnos una lección.

Mirra, panacea de la inutilidad, placebo del engaño para el padre cornudo que, por no enfadar al jefe, tuvo que comulgar con ruedas de molino y tragarse la trola de que su mujer follara con una paloma.

Oro, soborno del alma, muerte del clítoris, para la madre virgen que espantará las moscas de su hijo muerto con sus dedos incapaces de amarse a sí mismos, condenada a condenar a las mujeres del mañana a una vida de servidumbre.


Cayetano Gea Martín

4 comentarios:

Margot dijo...

Vale, esta es la carta que pienso mandar a los reyes este año... a ver cómo respiran!!! jeje.

Beso, irreverente, of course.

Isa Segura B. dijo...

¡Huy! al parecer ves los presentes desde el más preclaro punto...
Eso sí todo aliñadito con tus bien peinadas letras.
Saludos descarriados.

DaliaNegra dijo...

jajjaaja,¡muy bueno! creo que lo imprimiré y pegaré, a manera de bando municipal para la próxima cabalgata ...;))
Besos heréticos ***

Kay dijo...

Marga,
espero que no mandes esta carta, que te van a traer carbón en vez de lo que vayas a pedir... Yo es que me llevo bien con ellos, ¿sabe usted?
Besos irreverentes como vos...

Isa,
gracias por los elogios y sí, tengo claro mi concepto del cristianismo, aunque a veces me gustaría ser capaz de verlo desde algún punto de vista más... ecléctico, jejeje...
Besos nihilistas :)

Dalia,
espero que no te extraditen de Barna por ir pegando por ahí bandos apócrifos, jejeje
Besos apóstatas