martes, diciembre 04, 2007

Herman Hesse - El lobo estepario


El lobo estepario
Hermann Hesse
Alianza Editorial
Formato Bolsillo
248 páginas
Precio: 7,50 €

Con miedo me he vuelto a asomar a este libro, con el miedo que da el habérmelo leído hace tres años y el no haber encontrado en él lo que la gente le ve. Afortunadamente, esta vez no ha sido así. Lo cierto es que el libro de marras me ha fascinado.

Harry Haller, un solitario hombre maduro, que vive rodeado de libros, intenta compaginar en su interior dos almas. La primera, la de ser humano, es altamente ética, moralista y refinada. La otra, la de lobo estepario, refleja su lado animal, su odio por la sociedad burguesa y sus valores decadentes. Harry es el prototipo del intelectual artístico, incapaz de entender el mundo que le rodea, atrapado en un mutismo voluntario y empecinado. No comprende cómo Goethe y Mozart han dado paso a la literatura pastiche y a la música Jazz. Aislado así de la sociedad, se compromete a poner fin a su vida cuando cumpla la simbólica cifra de cincuenta años.

El estilo del libro es del que más me ha gustado siempre: conciso y claro, diciendo mucho con palabras sencillas. El libro es un compendio de prácticamente todo, es uno de esos manuscritos a los que me gusta definir de totales: todo cabe en él, y además, bien, de eso que lees y te da envidia sana la facilidad con la que el autor da en el clavo sin aparente esfuerzo y sin tener que recurrir a un lenguaje recargado, con abuso adjetival (es decir, como el mío, por desgracia).

El libro comienza lento, desgranando el personaje con calma y desde varios puntos de vista, para acabar con la aparición femenina, símbolo de la redención (aunque no es un símbolo tan obvio como se pueda creer en un principio), y en un teatro de lo absurdo, donde el realismo mágico y la sociología de ficción se dan la mano.

Lo mejor del libro, técnica aparte, es, para mí, el haberme visto reflejado en muchos momentos del mismo. Por que ¿quién no se ha sentido alguna vez un marginado de su propio tiempo? A veces, solamente necesitamos que alguien nos abra los ojos y nos diga, ‘Oye, tú, que puedes tener un cerebro y unas ideas muy grandes sobre la vida y todo eso, pero también tienes que aprender a reírte, a pasarlo bien, a vivir con tantas musas en tu coco y a hacer algo productivo de ellas”. Y esa es la clave del libro, a mi entender: el humorismo (que no el humor), como una sabiduría superior para poder canalizar todo lo que llevamos dentro. Mozart no paraba de reírse, Harry no, y deberá reconocer que lo que sabe no es suficiente ni es lo más válido.

En resumen, no os lo recomiendo, si no que os insto a leerlo. ¿Nunca os habéis sentido incapaces de enfocar vuestras respectivas habilidades innatas porque ellas os han alejado de la sociedad? Aquí tenéis un manual del escapismo y la esperanza más pesimista que podréis encontrar. Psicología de la buena, no de panfleto de consulta a lo Bucay y otras sandeces de aprovechados que, parafraseando a Marga, no han sabido entender a los clásicos.

Saludos, lobos esteparios.


Cayetano Gea Martín

5 comentarios:

DaliaNegra dijo...

Hola, hermano lobo:)leí ese libro hace la tira y me tumbó,pero de aburrimiento.Haré lo que tú,a ver si le encuentro el gusto.
Besos de madrugada ***
Por cierto, el vejete de abajo da mucho mieden ;)))

Isa S.B dijo...

¡Bufff! No sé ni para que nombras al innombrable Bucay, mucho menos al lado de mi querido lobo estepario.
Saludos.

Kay dijo...

Dalia, pues sí, dale una segunda oportunidad...
Ja, sí, el abuelete da algo de mal rollito, ¿no?
Besotes

Isa, sí, la verdad es que me he excedido en mis referencias, aunque sean negativas, como es el caso... Me salen heridas en los labios sólo de pronunciar Buc..ay, ¡oh, no! ¡Otra vez!
Saludoss

Margot dijo...

A mí me fascinó hace ya tanto, ufff... claro que el cannabis que aspiraba en aquella época pudo influir, no sé, cualquiera sabe... jajajaja. Pero no, no creo que fuera eso.

Beso, Houdini estepario mío.

Kay dijo...

Marga, tengo que probar a Hesse con marihuana, pero dentro de unos años, que si lo leo de nuevo exploto, jejeje...

Besos, loba de la estepa manchega