viernes, noviembre 06, 2009

Ana ante su muerte


Ana, recién levantada. El pelo sucio cae sobre las legañas. Boceras secas se adosan contra su rasposa voz de whiskey Ballantines. Oh, y el cielo cada vez más lejos del mar. Y cada vez menos hombres en su cama. Eufemismo. Hace años del último. Y pagando. Y viejo y feo y maloliente. Como ella. Repugnantes almas gemelas. La náusea compartida. Su inmundo semen fertilizando sin éxito el reseco campo de ella. O viceversa. Mejor por detrás. A partir de cierta edad, Ana lo sabe, a una le gusta ser humillada. Ya ni eso.

El suelo del cuarto de Ana. Sostenes enormes rellenos de motas de polvo. Bragas de color carne con manchas que serían vergonzosas de ser ella más joven o de quedarle el más mínimo atisbo de dignidad. Colillas sin carmín. Comida para gatos. Y dos gatos. Viejos.

La mesita de noche de Ana. Un vaso con agua dentro y dentro del agua unos dientes postizos. Un paquete de compresas para adultos, para esas pérdidas leves de orina que anuncia Concha Velasco con su pinta de abuela cañón. Un libro: malo, malísimo, material para señoras viejas. Cien miligramos de cianuro potásico.


Cayetano Gea Martín


7 comentarios:

Alfredo C. P. Carrozza dijo...

La imagen de las bragas color carne con manchas, me dio grima... uff

Kay dijo...

De eso se trataba... Así que si lo he conseguido, bien está... ¿Demasiada obvia la historia, quizás? Ya sabes: esa desesperación debida al cúmulo de objetos repugnantes...

Cayetano dijo...

Alegría, alegría y olé.
Vaya colección de detalles repugnantes para terminar como el rosario de la aurora.
Luego no querrás tener "admiradores" anónimos. Jejeje.

Kay dijo...

Bueno... Ya digo, es lo que mejor me sale... No va a ser todo tonterías varias... Según me venga...

Leer es un placer dijo...

Oye, realmente escribes muy bien! Mi enhorabuena! Tu relato es tan bueno, que me lo he imaginado tan sórdido y deprimente. Muy bueno. 5 huevitos.

Kay dijo...

Entonces, M, he conseguido mi propósito... ¡Y encima me llevo cinco sobre cinco de tus aclamados huevitos! ¡Olé!
Gracias por pasarte, señorita Ponce...

DaliaNegra dijo...

uf,muy bueno, me ha dado vuelta como a un calcetín...
Besos,Kay***