miércoles, marzo 26, 2008

Viking Matters

Estimado señor Antonio Vergara Sánchez:
Me pongo en comunicación con usted para referirle mi indignación ante las vestimentas y la puesta en escena del grupo de rock del cual es usted el vocalista. Pertenezco a una asociación internacional cuya misión consiste en intentar mantener en la memoria colectiva la cultura, la mitología y la forma de vida de los pueblos escandinavos. Creo que su falta de respeto puede llevar a más personas a la confusión que ustedes padecen. Por favor, le suplico que abandonen esas vestimentas mal empleadas y desinformadas.
Atte.
Olaf Tryggvason


Al señor Olaf:
Joder, tío, su carta me ha dejado flipando. Coño, que sólo es una parafernalia que utilizamos para salir a escena, sin pretender ofender a nadie. Los cuernos, el maquillaje, las barbas, las ropas, las hachas y las espadas son para darle un aire vikingo de cachondeo. Nuestra intención, desde luego, no es que nadie se mosquee. Le puedo asegurar a usted que no lo hacemos con ánimo de desprestigiar nada.
Reciba un cordial saludo
Antonio Vergara


Estimado señor Antonio Vergara Sánchez:
Disculpe mi insistencia y las molestias que ella le pueda ocasionar, pero sigo pensando en que su puesta en escena es una ofensa. Le creo y no dudo que lo hacen con las mejores intenciones y desde un desconocimiento vacuo, pero eso no les exime de su responsabilidad. ¿Conoce usted acaso algo del bagaje escandinavo como para poder representarlo? Involuntariamente, usted y su grupo tronante están introduciendo conceptos falsos y alterados sobre mi pueblo y mi herencia cultural. Le conmino a que cambien su look, por favor.
Suyo,
Olaf Tryggvason


Olaf:
Creo que exageras (me permites que te tuteé, ¿no?) y que hemos comenzado con mal pie. Ni siquiera sé cual es tu asociación ni quién eres. Pero defiendes algo y eso lo respeto. Por eso me digno a contestarte cuando no sé si debería molestarme siquiera. Pero, como ya te dije, no insultamos a nadie y no pensamos cambiar nuestro look, básicamente por tres motivos:
a) No somos un grupo millonario precisamente, y un cambio de imagen supondría un gasto que no nos podemos permitir.
b) Nuestra música y letras suelen tratar de temas vikingos, por lo que no es sólo una cuestión de maqueo.
c) No nos sale de los cojones.
Espero que con esto te haya quedado todo claro y dediques tu tiempo libre a cosas más productivas que andarte preocupando por gilipolleces.
Abrazos,
Antonio


Estimado señor Antonio Vergara Sánchez:
Creo que no me ha entendido usted, y que ahí radica su confusión. No le estoy pidiendo nada, le estoy obligando a ello. Si recurrí a la diplomacia (de la cual usted carece, dicho sea de paso) fue por mero civismo. Por ello le insisto una vez más y sin tapujos: desista en ridiculizar a la gran tradición mitológica y cultural escandinava o aténgase a las consecuencias.
Atte.
Olaf Tryggvason
PD 1: No, no puede usted tutearme.
PD 2: ¿Sabe usted cómo es un funeral vikingo?


Al tarado noruego:
Mira, tío, déjate de amenazas y métete en tus propios asuntos, como regar al gato y sacar a pasear a las petunias. Estás como una puta cabra y eres peligroso para la sociedad. Ponte tu disfraz de Darth Vader y resuelve sudokus desde tu friki-cueva. Hay un montón de cosas que puedes hacer en vez de tocarme los huevos, digo yo. ¿Ya has terminado tu colección de cromos de vikingos famosos?
Que te folle un pez del mar del norte,
Antonio

PD: No, no conozco los funerales vikingos, pero sí la variante española, petulante chulo de playa.

Estimado señor Antonio Vergara Sánchez:
No diga usted que no se lo advertí.
Atte.
Olaf Tryggvason


Estimado Jens Stoltenberg
Señor,
Ya tenemos un voluntario para la ceremonia en honor a Jormugandr. Se trata de un devoto seguidor de nuestra cultura. Aunque el susodicho proviene de España, muestra un profundo conocimiento y respeto por las tradiciones vikingas. Considera que es todo un honor el ser sacrificado a mayor gloria de los herederos de la Piedra de Rök.
Esperando que la noticia haya sido de su agrado, se despide atentamente,
Olaf Tryggvason
Cayetano Gea Martín

2 comentarios:

Isa S.B dijo...

Es lo que tiene hacerle caso a las cartas de los fanas más 'clásicos y rigurosos' y sobre todo, no saber nada de las ¡ceremonias vikingas!
Me ha encantado tu relato epistolar de hoy.
Saludos y gracias por la sonrisa.

Kay dijo...

De nada, Isa, es que creo que estoy un poco mal de la cabeza, básicamente :P

Besos y gracias a vos por compartirla con moi