jueves, octubre 23, 2008

Añoranza

Desde el palio azul y verde de mi antiguo barrio,
Rememoro la prematura infancia abandonada.

El compendio de mis primeros y añorados años
Están atrapados en esta tierra santa,
Condensados todos en un gris preternal.

Paseo por Leganés con la vista algo cansada,
En busca del niño amable que lleva mi rostro.

Me ha parecido verle agitando sus tristes alas
Ante el escaparate de aquella juguetería,
O columpiándose a solas con sus meras palabras.

Creo que necesito ser capaz de acceder a él.
Sentarme a su lado y que él me mire, y que nada
Le haga, oh, apartar la vista cuando me escudriñe
Desde la tristeza de sus grandes pupilas pardas.

Quiero decirle a él, a mí, que todo irá bien,
Que no tenga miedo o dudas a crecer sin alma,
Que sus locos sueños infantiles se cumplirán.

He de decírselo ya y sin utilizar palabras.
Antes de que me haga olvidar su inocente rostro
El rumor entrópico de las risas falsas.
Cayetano Gea Martín

3 comentarios:

Margot dijo...

Leñe! y pasaste por allí y no me dijiste nada!! jeje

No es fácil reconciliarse con el niño que fuimos...

Un besote!

Kay dijo...

¿Tú eres legañosa, digo leganense también?

Ya me reconcilié con el niñato... Ahora vive feliz dentro de mí, y ya no es de Legata si no un apuesto y satisfecho monclovita (uséase de Moncloa, ridiela!)

Besos de viernes hasta los PIIIII de curro!!!

selfdetermination dijo...

Esa manía de empezar todos los versos con mayúsculas hace que la lectura del poema resulta un tanto molesta. ¿No podrías empezar los versos con minúsculas? Por lo demás, me gustó. Saludos.